Canadá prepara una ley sobre deepfakes y transferencia de datos: hacia un marco moderno para la IA
Canadá prepara una ley sobre deepfakes y transferencia de datos: hacia un marco moderno para la IA
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El ministro canadiense responsable de inteligencia artificial y transformación digital, Evan Solomon, anunció en Montreal la intención del Gobierno federal de presentar una ley que aborde aspectos clave de la inteligencia artificial: en particular, los deepfakes, la transferencia de datos y la protección de datos sensibles (con especial atención a menores). La intervención tuvo lugar en un foro sobre gobernanza tecnológica y fue recogida por medios especializados que cubrieron el evento y las declaraciones ministeriales.
Contexto político y regulatorio
Canadá arrastra un desfase normativo respecto de otras jurisdicciones: su ley de protección de datos tiene décadas y diversos actores políticos y académicos han venido reclamando una actualización. La propuesta de Solomon integra esta necesidad con una visión de protección frente a riesgos concretos —deepfakes, transferencia transfronteriza de información y custodia de evidencias digitales— que afectan tanto a derechos fundamentales como a la confianza pública en la tecnología.
¿Qué anunció exactamente?
Según las fuentes públicas, el ministro señaló que “ya ha señalado con fuerza, y voy a presentar la legislación” en los próximos meses. Entre los elementos mencionados se encuentran:
- Normas sobre deepfakes y la posibilidad de crear mecanismos legales para su eliminación o etiquetado.
- Reglas sobre transferencia de datos y la cadena de custodia de datasets empleados en sistemas de IA.
- Protecciones específicas para datos relativos a menores y datos especialmente sensibles.
Las formulaciones son aún preliminares; sin embargo, la dirección es evidente: modernizar la protección de datos y articular obligaciones útiles para responsabilizar usos de IA con impacto social.
Implicaciones jurídico‑prácticas
Desde la perspectiva del derecho comparado, la iniciativa canadiense plantea varios puntos de interés para juristas:
1) Derecho de privacidad y estándares de responsabilidad. Actualizar normas de privacidad significa introducir deberes concretos para actores que diseñan y despliegan sistemas de IA, especialmente cuando tratan datos personales sensibles o crean representaciones sintéticas de personas reales. Esto reaviva el debate sobre responsabilidad objetiva, supervisión humana y la categoría de “sistemas de alto impacto”.
2) Evidencia digital y cadena de custodia. La referencia a la “chain of custody” anticipa nuevas exigencias probatorias sobre la trazabilidad de datasets y modelos: saber quién, cuándo y cómo utilizó datos para entrenar un sistema tendrá relevancia en litigios, procesos administrativos y auditorías regulatorias.
3) Protecciones específicas para menores y vulnerables. La inclusión explícita de menores en el planteamiento gubernamental indica que la norma buscará límites y obligaciones reforzadas cuando la IA pueda perjudicar a grupos especialmente vulnerables.
Comparativa breve con la Unión Europea
La UE ha seguido un camino más temprano y articulado, con el Reglamento de IA (o borrador equivalente) orientado a gestionar riesgos mediante categorías y obligaciones para sistemas de “alto riesgo”. La propuesta canadiense, por su parte, parece orientarse a un mixto: reformas de privacidad + reglas sectoriales para riesgos concretos como deepfakes, lo que podría ofrecer una aproximación más pragmática frente a un marco exhaustivo y prescriptivo. Un análisis comparado será esencial para verificar convergencias y divergencias en obligaciones transfronterizas.
Conclusión
El anuncio del ministro Solomon posiciona a Canadá en una senda de modernización normativa que, si se concreta, tendrá efectos sobre la protección de derechos, la responsabilidad civil y penal por usos nocivos de la IA, y la gobernanza de flujos de datos. Para la comunidad jurídica, la iniciativa ofrece una oportunidad para reflexionar sobre instrumentos regulatorios eficaces y proporcionalidad en la tutela de derechos frente a la innovación tecnológica.
Propuesta doctrinal (síntesis)
Es recomendable que la futura ley incorpore reglas de trazabilidad mínimas para datasets, obligaciones de diligencia para desarrolladores y operadores, mecanismos ágiles para la reparación cuando se afecte la reputación o derechos de personas reales a través de deepfakes, y disposiciones reforzadas para la protección de menores; además, la normativa debería facilitar la cooperación regulatoria internacional y prever estándares de interoperabilidad con la UE y aliados constructivos, garantizando así seguridad jurídica para la innovación responsable.

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