Corea del Sur y la regulación integral de la Inteligencia Artificial: emergente “AI Basic Act”
Corea del Sur y la regulación integral de la Inteligencia
Artificial: emergente “AI Basic Act”
Santiago Carretero Sánchez
Profesor Titular de la Universidad Rey Juan Carlos
1. Introducción normativa
En enero de 2026, la República de Corea implementa de manera
efectiva un marco legal integral para regular la inteligencia artificial: la
denominada AI Basic Act o Framework Act on the Development of Artificial
Intelligence and the Establishment of a Foundation for Trustworthiness. Esta
ley emerge tras su aprobación parlamentaria en diciembre de 2024 y su
promulgación formal en enero de 2025, y constituye una de las primeras normas
del mundo en articular, dentro de un único estatuto, objetivos de regulación
jurídica, promoción industrial y gobernanza estratégica de la inteligencia
artificial.
Desde una perspectiva comparada, Corea del Sur y la Unión
Europea representan dos modelos de referencia en la regulación de la IA.
Mientras que la Unión Europea fue pionera en la aprobación de un marco jurídico
específico, el modelo coreano destaca por su rápida implementación práctica,
situando a Corea como una de las primeras jurisdicciones en aplicar de forma
operativa y obligatoria un régimen jurídico comprensivo de inteligencia
artificial a partir de enero de 2026.
2. Estructura y objeto de la ley
El AI Basic Act se configura como una ley marco de alcance
general, orientada simultáneamente a impulsar el desarrollo tecnológico y a
gestionar los riesgos asociados al uso de sistemas de inteligencia artificial.
La norma integra bajo una misma estructura finalidades diversas pero
complementarias, propias de una concepción estratégica de la IA como
infraestructura esencial para el desarrollo económico y social.
Entre los objetivos principales de la ley se encuentran, en
primer lugar, la gobernanza y coordinación estatal de la política de
inteligencia artificial, mediante la elaboración de planes maestros y la
creación de comités especializados bajo la dirección del Ministerio de Ciencia
y Tecnologías de la Información y la Comunicación. En segundo término, la
promoción industrial y el apoyo al desarrollo tecnológico, con especial
atención a la formación de talento, el acceso a datos y la expansión de
infraestructuras digitales. Finalmente, la ley incorpora un conjunto de
garantías orientadas a reforzar la seguridad, la transparencia y la rendición
de cuentas de los sistemas de IA que puedan afectar de manera significativa a
derechos fundamentales, a la salud pública o a servicios esenciales.
La noción de sistemas de inteligencia artificial de “alto
impacto” constituye el eje central del modelo regulatorio. Se trata de una
categoría definida de forma funcional, que engloba aquellos sistemas cuyo
fallo, uso indebido o funcionamiento incorrecto podría generar consecuencias
graves en ámbitos como la salud, la energía, el transporte, los servicios
públicos o la adopción de decisiones automatizadas con efectos jurídicos
relevantes.
3. Obligaciones jurídicas y régimen de cumplimiento
El régimen de cumplimiento previsto por el AI Basic Act se
articula fundamentalmente en torno a obligaciones de gestión del riesgo y de
transparencia. Para los sistemas de alto impacto, la ley exige la realización
de evaluaciones de riesgo rigurosas, así como la adopción de medidas de
prevención y gestión de contingencias a lo largo de todo el ciclo de vida del
sistema.
Asimismo, se imponen deberes de información a los usuarios
cuando se empleen sistemas de inteligencia artificial susceptibles de producir
efectos relevantes, junto con obligaciones de transparencia y explicabilidad de
las decisiones automatizadas, especialmente en relación con sistemas de
generación de contenido. La norma contempla también la exigencia de designar
representantes legales locales para los proveedores extranjeros que desplieguen
tecnologías de IA en el mercado coreano, reforzando así la efectividad del
control administrativo.
Este enfoque jurídico combina requisitos de conducta con incentivos regulatorios y mecanismos de coordinación público-privada. No obstante, la concreción técnica de muchas de estas obligaciones queda remitida a normas reglamentarias posteriores, lo que pone de relieve el carácter abierto y evolutivo del modelo normativo adoptado.
4. Críticas y discusiones doctrinales
La aprobación del AI Basic Act ha generado un debate
doctrinal significativo. Desde el ámbito empresarial, se ha señalado que la
amplitud de algunas definiciones, en particular la relativa a los sistemas de
alto impacto, puede traducirse en cargas regulatorias relevantes para pequeñas
y medianas empresas tecnológicas, con el consiguiente riesgo de afectar a la
innovación.
Por otro lado, diversas organizaciones de defensa de derechos humanos han advertido que la ley no incorpora referencias suficientemente explícitas a determinados riesgos, como la vigilancia biométrica masiva o los sesgos algorítmicos, remitiendo su tratamiento a normas de desarrollo o a políticas sectoriales. Estas críticas reflejan una tensión característica de los marcos regulatorios emergentes: la dificultad de equilibrar, de manera precisa, la protección de derechos, la seguridad jurídica y la flexibilidad necesaria para acompañar la evolución tecnológica.
5. Conclusión y relevancia para el Derecho contemporáneo
La entrada en vigor del AI Basic Act de Corea del Sur en enero de 2026 constituye un hito relevante en la regulación estatal de la inteligencia artificial. Su condición de norma pionera en la implementación práctica de un marco integral convierte a este modelo en un referente obligado para el análisis comparado del Derecho de la tecnología.
Desde una perspectiva doctrinal, la ley ilustra cómo un ordenamiento jurídico puede articular obligaciones de seguridad y transparencia con una promoción activa de la innovación tecnológica, obligando a la teoría jurídica contemporánea a profundizar en conceptos como el de “alto impacto”, la responsabilidad algorítmica y la interacción entre normas nacionales y actores globales en un entorno digital cada vez más interconectado.

Comentarios
Publicar un comentario