La renuncia de una abogada en Arkansas por uso de IA en escritos judiciales: implicaciones deontológicas y responsabilidad profesional
La renuncia de una abogada en Arkansas por uso de IA en escritos judiciales: implicaciones deontológicas y responsabilidad profesional
El 11 de febrero de 2026 se confirmó la renuncia de una abogada en Arkansas (Estados Unidos) tras la detección por parte de la Corte Suprema estatal de que un escrito judicial presentado ante ella contenía citaciones legales generadas por inteligencia artificial que resultaron inverificables o ficticias. La información proviene de múltiples medios de comunicación que han cubierto el caso, los cuales señalan que la propia abogada admitió haber empleado Microsoft Office Copilot para redactar partes de su presentación ante el tribunal.
I. Hechos y contexto fáctico
Según la documentación judicial y las noticias periodísticas, la Corte Suprema de Arkansas emitió una orden de show cause el 11 de diciembre de 2025 frente a la abogada Dana McClain para que explicara el uso de IA en la contestación presentada en un procedimiento relativo a la ley estatal sobre dependencia y negligencia. Durante la revisión, la Corte constató que algunas de las citas de jurisprudencia y referencias normativas incluidas en el escrito no pudieron localizarse en bases de datos jurídicas oficiales.
La abogada reconoció haber ingresado indicaciones o prompts en el asistente de IA pidiendo jurisprudencia, normas y citas de casos relevantes, y admitió que no verificó la exactitud de las referencias generadas. Expresó que se trató de un error de supervisión bajo circunstancias personales complejas, pero finalmente presentó su renuncia y se autodenunció ante la Oficina de Conducta Profesional (Office of Professional Conduct).
II. Marco de responsabilidad profesional
Desde la perspectiva de la ética profesional del abogado, este caso subraya dos principios fundamentales:
Responsabilidad última del profesional: las Reglas de Conducta Profesional, tanto en Estados Unidos como en muchas jurisdicciones comparadas, imponen al abogado la obligación de garantizar la veracidad y exactitud de todos los elementos de un documento presentado ante un tribunal, sin que la delegación de tareas en herramientas tecnológicas exonere de esa responsabilidad.
Control humano sobre herramientas de IA: aunque muchos ordenamientos actuales no prohíben expresamente el uso de IA como herramienta auxiliar —incluso existen enmiendas recientes que lo contemplan explícitamente en ámbitos como Arkansas—, la deontología exige que el abogado supervise y verifique activamente cualquier información generada por IA antes de incorporarla a documentos jurídicos que tengan efectos legales.
En la orden emitida, la Corte Suprema de Arkansas recordó que el uso inadecuado de IA “podría resultar en disciplina, incluidas multas sustanciales, suspensión o pérdida del privilegio de ejercer la abogacía” en la jurisdicción.
III. Riesgos y errores asociados al uso de IA generativa en el ámbito jurídico
El fenómeno observado en Arkansas no es aislado. Desde hace años se han documentado casos en diversas jurisdicciones donde herramientas de IA generativa han producido “alucinaciones” —información errónea o inventada, incluyendo citas de casos inexistentes— que, de no ser detectadas, pueden comprometer seriamente la integridad del proceso judicial y la confianza en la profesión.
Este tipo de errores ha motivado advertencias de tribunales en distintos países sobre el uso de IA para elaborar escritos procesales sin la debida comprobación, y ha generado debates sobre si las reglas deontológicas tradicionales son suficientes o requieren adaptación específica para abordar la integración de herramientas de IA en la práctica legal.
IV. Análisis deontológico y conclusiones
Desde una perspectiva técnico-jurídica, este caso deja varias lecciones doctrinales y prácticas que resultan instructivas para los profesionales del derecho:
La IA como herramienta auxiliar legítima: la inteligencia artificial puede aportar beneficios importantes en investigación, eficiencia y redacción jurídica, siempre que su uso se combine con juicio profesional y verificación rigurosa.
El deber de verificación no es delegable: la responsabilidad de asegurar la veracidad de cada hecho y cada cita jurídica recae inescapablemente sobre el abogado, independientemente de si una herramienta automática ha sido utilizada.
Implicaciones disciplinarias concretas: la posibilidad de sanciones que van desde multas hasta la suspensión profesional pone de manifiesto la necesidad de que los colegios de abogados y tribunales contemplen normas más claras sobre el uso de IA en documentos presentados ante autoridades judiciales.
Necesidad de formación específica: la generalización de estos incidentes apunta a la urgencia de incorporar formación obligatoria sobre límites y buenas prácticas de IA en programas de ética profesional y formación continua de abogados.
Este episodio en Arkansas marca un hito en la confrontación entre tecnologías emergentes y normas deontológicas tradicionales, y anticipa un proceso de normalización normativa que probablemente se acelerará en los próximos años.
Fuente
WireReady. (2026, 6 febrero). AR attorney resigns after AI citations found in court filing. KTLO. Recuperado de https://www.ktlo.com/2026/02/06/ar-attorney-resigns-after-ai-citations-found-in-court-filing/
Santiago Carretero Sánchez, Profesor Titular de la Universidad Rey Juan Carlos

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